Tablero táctico de Queiroz: del fallido 4-4-2, al habitual 4-2-3-1

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Carlos Queiroz no solo hizo una revolución en la formación inicial de Colombia para el juego contra Corea, sino que además ensayó el sistema táctico 4-4-2, que exploró en parte del partido contra Japón.

Si contra Japón dispuso de un 4-2-3-1, con preponderancia en los extremo y libertad en el volante ’10’, en esta ocasión la modificación estuvo con la presencia de dos atacantes de área, Zapata y Morelos.

Con este esquema, además, había la necesidad de que Mateus Uribe ocupara el espacio central ofensivo, donde no estaba James, para intentar distribuir el balón y hasta armar al equipo. Esto es fundamental, ya que es la muestra de que el entrenador está buscando definir una idea en el medio campo, ya sea con dos volantes de ‘marca-marca’, como lo hizo contra Japón, o con uno de marca y otro mixto, como lo hizo con Cuéllar y Mateus. Definir cómo se va a parar el equipo en el medio será fundamental, el propio Queiroz lo reconoció en la rueda de prensa posterior al juego. En este esquema fue clave el papel de los extremos, en su tarea defensiva, para armar la doble linea de 4.

Jugar con dos delanteros de área no es descabellado, lo han hecho Zapata y Falcao, pero Zapata y Morelos no se acoplaron, se vieron incómodos y desesperados por intervenir en el juego. Más de una vez tuvieron que bajar a terreno propio para luchar la pelota.

En el segundo tiempo, Queiroz replanteó. La entrada de los hombres habituales como James, Barrios, Falcao y Muriel le dio otra cara al equipo. Con ellos, Colombia pasó al 4-2-3-1, mantuvo a los extremos, pero mandó a Muriel a la izquierda, y a Díaz, a la derecha. James de apoderó del medio, para ser el creador que le faltaba al equipo, y Falcao fue el puntero. El juego de Colombia mejoró con este sistema, se vio más compacto, sólido y equilibrado.

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